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La necesidad de eliminar las barreras idiomáticas, la misma
que llevó al doctor Zamenhof a idear el Esperanto, ha hecho
que un número considerable de investigadores y de empresas,
tanto públicas como privadas, hayan invertido dinero y tiempo
en el desarrollo de herramientas que nos permitan entendernos sin
mayor esfuerzo.
Entre el grupo de expertos se encuentran 120 investigadores del Instituto
de Estudios Avanzados de la Universidad de Naciones Unidas de Tokio,
quienes han dedicado más de un lustro al diseño del
Universal Networking Language, un software de conversión y
reconversión de lenguaje humano a lenguaje de máquina,
con el que se espera poder traducir la totalidad de los idiomas de
los 185 países que integran la ONU, antes del año 2005.
El UNL está concebido como un sistema público que los
usuarios podrán usar gratis. Por los momentos existen ocho
sistemas locales (español, ruso, inglés, japonés,
indonesio, tailandés, árabe y portugués) y dentro
de poco se espera que se llegue a quince idiomas. Según Hiro-shi
Uchida, director del proyecto, las pruebas realizadas arrojan una
fiabilidad del 90% en textos de tipo general. |
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:: En búsqueda de la traductora perfecta ::
No
sólo los investigadores de la Universidad de las Naciones
Unidas trabajan en este software de conversión:
IBM desarrolla la traducción instantánea
de páginas web en nueve idiomas diferentes. También
pretende traducir noticias con un sistema de reconocimiento de voz.
AT&T construye un teléfono traductor inglés/japonés.
23 universidades alemanas y el German Research Center for
Artificial Intelligence buscan un software que permita traducir
la voz del alemán al inglés y al japonés, y
viceversa.
Systran Software, en Francia, proporciona software
a los militares norteamericanos para traducir documentos rusos y
para la campaña bélica de los Balcanes. Esta empresa
colabora con la UE y tiene numerosos programas comerciales de traducción.
Spoken Language System Group, desarrolla el MIT, que
utiliza el móvil para localizar información en la
red y transmitirla traducida al usuario.
La Carnegie Mellon University (EE.UU.) mostró en Barcelona
un sistema mixto de voz, texto y pantalla multimedia preparado para
mantener una conversación simultánea en alemán
e inglés.
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